Historia
Mientras que estuve en el seminario tenía la inquietud de tener una iglesia grande, mayor a los 200 miembros, en ese tiempo me acerque al rector de nuestro seminario para ver si había la posibilidad de que esta idea se hiciera realidad. La razón de este anhelo, era porque yo no quería ser un pastor promedio, el Dr. Alberto Wang me dijo que no me preocupara y que el mismo me demostraría que si había iglesias que podían ser de motivación para mi vida y sueño como un pastor de influencia. Cierto día, me llevo a una congregación de gran magnitud en la ciudad de México para observar y platicar con el pastor; en mi recorrido por la congregación y con un afán de extraer la esencia del crecimiento de la iglesia en ese lugar, le comente al pastor que si era posible me hiciera saber cuál era la clave para haber logrado esta gran Azaña. Inmediatamente, el pastor con sencillez se levanto las mangas del pantalón y me mostró las rodillas.
Ver una congregación de esta magnitud fue de gran impacto para mí, y eso me motivó a hacer mi tesis, que consistía en una congregación modelo de crecimiento e impacto dentro de nuestra denominación.
Después de pastorear una congregación en la ciudad de México, y una en el estado de Chiapas, el Señor me llevo a la ciudad de Oaxaca, donde comencé a pastorear una congregación de doce personas; la cual no tenia los recursos ni las instalaciones adecuadas para llevar a cabo nuestra labor pastoral, al punto en que tuve que trabajar de una forma externa para poder tener los recursos suficientes que mi familia requería.
Durante cuatro años estuvimos trabajando bajo el nombre de Segunda Iglesia del Nazareno (nombre que en un principio tenía nuestra congregación), hasta que mi equipo y yo nos sentamos a meditar y planear de acuerdo a la visión que Dios había puesto en mi corazón, el buscar un nombre atractivo, simple y fácil de recordar, de ahí surge la idea de llamar a nuestra congregación CAP (Centro de Alabanza y Proclamación).
Pastor Elías Betanzos



